lunes, 12 de marzo de 2012

Puedo, má?

"Qué querés ser cuando seas grande, Sabri?" Mmm, quiero ser veterinaria, má. También maestra, puedo ser las dos cosas? "Podés ser todo lo quieras ser, hija."

Eso fue lo que realmente pasó. Ésto es lo que hubiera deseado que pase:

"Qué querés ser cuando seas grande, Sabri?" No quiero ser grande, má. Quiero ser así siempre, puedo? "Crecer vas a crecer aunque no quieras, pero podés ser grande sin dejar de ser una nena, qué te parece?" Siempre voy a ser tu nena? "Por supuesto, Sa."

Ser un niño siempre. Ser ingenuo para sorprenderse de las cosas pequeñas de la vida y disfrutarlas sin límites. Ser un niño para no desconfiar de nadie salvo que el "instinto" diga lo contrario. Ser un niño para respirar amor y para no tener expectativas de nada ni nadie.
Quisiera seguir siendo un niño para que los enojos sean simples berrinches que se pasan en pocas horas. Para que no haya lugar para rencores ni venganzas.

Quién pudiera permanecer como un niño! Para no sufrir. Para no convertir al amor en dependencia, para no tener preocupaciones, para que el objeto, la imagen o la palabra más simples nos llenen de felicidad.
Para siempre tener un abrazo en donde llorar.

Seamos más niños. Disfrutemos más y quejémonos menos. Amemos más y discutamos menos. Agradezcamos más y pidamos menos.

Seamos más niños, seamos más libres.

jueves, 8 de marzo de 2012

Iba a escribir algo re cursi pero para no ponerme goma lo resumo a ésto: te das cuenta de que estás al horno cuando lo que más querés twittear es sencillamente un "<3".

miércoles, 7 de marzo de 2012

Mi casa es un desastre, mi vida un poco más.


"Mi casa es un desastre, mi vida un poco más." Es así. "Desastre" y "caos" son palabras que me definen muy bien. Por empezar, mi habitación puede confundirse tranquilamente con un campo de batalla. Soy incluso de esas personas que se van de vacaciones y gozan de dejar todo tirado sin una madre que reclame a diario un poco de orden.
Si dependiera de mí probablemente moriría. No sé lavar, planchar, ni cocinar. De hecho no sé qué lugar le corresponde a cada cosa en la cocina. Siempre digo que el problema es que me cambian todo de lugar, pero no, la verdad es que nunca supe la ubicación.
Soy una consentida por todos. A los casi 22 años siguen llamándome "la princesa de la familia" mientras mi primita de 10 mira de lejos hirviéndole la sangre.
La pereza normalmente me supera. Es cierto que hay personas que nacieron cansadas, yo soy un claro ejemplo de eso. Muchas veces soy negativa, herencia de papá, pero lucho internamente para cambiarlo. Eso me consuela.
Pero sobre todas las cosas, soy una conchuda. Me hicieron una conchuda. Algún que otro complejo, conflictos familiares, y hombres. Enfaticemos en hombres.
Ser conchuda implica liberación por un lado y represión por el otro. Nos liberamos porque no dudamos en mandar a la mierda al primer idiota que se nos cruza; y es represión de todo ese amor que ruega por salir, que pide a gritos que te dejes de joder y seas "buena" de nuevo.
Todas somos conchudas en algún momento de la vida, y en ese lapso nos ponemos divinas y queremos romper corazones. Lo disfrutamos. Pero cada tanto, gana el amor. Viene Cupido a proponerte muchas cosas que te dan miedo, te pone en frente a una persona que la mirás torcido porque sabés cómo pueden terminar las cosas. Pero vos y ese amor reprimido agarran la flechita que Cupido te entrega cagándose de risa. Así es como de ser una conchuda pasás a ser una boluda.
Una boluda que va por la calle con cara de boluda, que le dice "buen día" hasta a las palomas que días atrás odiaba profundamente, que no entiende de qué sonríe, pero sonríe. Y la boluda no entiende qué le pasa porque ya no se acordaba lo que se sentía ser una boluda, o no quiere acordarse. Ser una conchuda siempre es más fácil.
De pronto, de pensar en tu ex pasaste a pensar en alguien nuevo. Tan repentinamente como tu novio pasó a ser tu ex, más o menos. Lo mejor y lo peor, es que esa persona piensa en vos, y ahí cagamos todos. Derrochás, escupís, se te escapa de las manos toda esa ternura acumulada y reprimida durante el período de conchudez y nadie te para. Vos de a ratos te detenés a pensar las cagadas que te estás mandando y en los quilombos en que te estás metiendo, pero ya es tarde. Ya sos una boluda y lo sabés. Lo sabés y por alguna razón no te interesa. Sos "feliz".
Yo, después de cuatro meses de conchuda estoy convirtiéndome en boluda. Estoy dejando atrás el dramatismo característico de la conchudez para empezar a mirar con cariño a esas palomas que fastidian a la hora del almuerzo en la plaza. Con todos los miedos pertinentes estoy por saltar, me arriesgo.
Vamos, quiero arriesgarnos a hacernos felices.

miércoles, 22 de febrero de 2012

Si le pregunto a él qué lunar recuerda de mi respondería: "el que tenés ahí abajo". Si te hago la misma pregunta a vos, contestarías "el que tenés al costadito, tenés uno en la axila también"
Cuando necesité a alguien no estuvo él, estuviste vos. De hecho necesité a alguien por la ausencia de él.
Cuando "corro riesgos" es tu mensaje el que llega preguntando si estoy bien, no el de él.
Descubro que cada vez hay más canciones que puedo dedicarte. Aunque por ahora, en ésta sigue ganando él.


A veces te sigo necesitando. Sé que estás, lejos pero estás.

martes, 7 de febrero de 2012

Siempre termino escribiendo sobre vos. Hace tres años que termino escribiendo sobre vos. Todo este tiempo fuiste el único. Bueno, pasaron varios, pero ninguno me marcó. Cuando finalmente apareció ese alguien tan (o más) importante que vos, volví a sufrir, todavía estoy tratando de salir de ese dolor.
Las cosas que vos hiciste por mi en estos últimos días no las hizo nadie, espero sepas que realmente valoro todo lo que me diste. Pero justamente por eso no puedo ser yo quien te lastime, no más.
Te voy a extrañar, sí. Te quiero, sí. Me encantaría tenerte en mi vida, sí. Pero ofrecerte compañía, una pseudo amistad es lo mismo que tomarte el pelo. Que hoy no me pase lo mismo que a vos es una ironía. Intercambiamos roles, dimos vuelta la situación de 3 años atrás. Karma dicen, para que vos aprendas lo que yo pasé y para que yo entienda tu desición en su momento.
Aunque no me necesites, estoy. Aunque no me creas, sos importante para mi. Aunque quieras olvidarme, yo no te voy a olvidar. Nunca pude, nunca podré.

Si hoy escribo ésto es porque sé que vas a leer. Si dejo de escribir es por la misma razón.

Me despediste con un hasta nunca. Yo te despido con un hasta siempre.

lunes, 6 de febrero de 2012

¿Te extraño o estoy aburrida? ¿Quiero verte o quiero que me veas? ¿Te recuerdo o quiero que me recuerdes? Te busco, te encuentro, pero ¿quiero que me encuentres?


"No te merezco" Entonces mereceme y encontrame. O no, mejor dejá, puedo sola.




Remember I'm forever when it comes to you.
Simplifiquemos los hechos: derrocho pelotudés.

Fin de la historia.






P.D: I felt just like I used to feel.